Introducción
La educación es el acto de educar, de instruir, disciplinar. Educación significa el medio en que los há-
bitos, costumbres y valores de una comunidad son transferidos de una generación a la siguiente
(Adolfo, 2014).
Según Queiroz (2025), haciendo referencia a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en
su artículo 26, corroborado por la legislación angoleña, en la Ley nº 162/23 que atribuye la obligato-
riedad y gratuidad de la educación primaria para todos, independientemente de la edad, por lo que
la persona puede tener acceso a la educación y a la alfabetización, revocando las leyes nº 32/20 y
17/16. El acceso universal a la educación es la capacidad de que todas las personas tengan igualdad
de oportunidades en la educación, independientemente de su clase social, raza, género, sexualidad,
origen étnico o discapacidad física y mental. Este acceso amplía los horizontes, transforma vidas, per-
mite desarrollar el pensamiento crítico y moral.
De acuerdo con Nobre (2022), es por medio del conocimiento que el individuo impulsa su vida,
orienta su trayectoria, desarrolla valores éticos y ejerce plenamente su ciudadanía, comprendiendo
sus derechos y deberes. Los principales indicadores de la educación primaria son: el promedio del
número de alumnos por clase; el promedio de horas-clase diarias, la tasa de distorsión edad–esco-
laridad, el porcentaje de docentes con curso superior, la adecuación de la formación docente, la re-
gularidad del cuerpo docente, el esfuerzo docente y la complejidad de la gestión escolar.
En Angola, la escuela pública, que debería constituirse como el principal instrumento de democrati-
zación de la enseñanza, enfrenta serias limitaciones estructurales, financieras y humanas. Asociado a
estos hechos, se suman la insuficiencia de infraestructuras, la escasez de docentes calificados y la ina-
decuación de los recursos didácticos (Santana, 2025).
Así, de acuerdo con lo estipulado en el punto 1 del artículo 2 de la Ley de Bases del Sistema de Edu-
cación y Enseñanza (Ley 17/16) del 7 de octubre, modificada por la Ley 32/20 del 12 de agosto, la
educación es un proceso planificado y sistematizado de enseñanza y aprendizaje que busca preparar
de forma integral al individuo para las exigencias de la vida individual y colectiva, y se desarrolla en
la convivencia humana, a fin de enfrentar los principales desafíos de la sociedad, especialmente en la
consolidación de la paz y la unidad nacional, y la promoción y protección de los derechos de la per-
sona humana, del ambiente, así como del proceso de desarrollo científico, tecnológico, social y cultural
del país (Chikela, 2019).
Para Adolfo (2015), la enseñanza en Angola tuvo su inicio en los siglos XVI, XVII y XVIII, mucho antes
de que el actual territorio constituyera una unidad, durante la presencia del Reino del Kongo. En el
marco de las políticas de reconstrucción y desarrollo del gobierno angoleño, la educación asume una
importancia crucial, constituyendo un vector estratégico en la lucha contra la pobreza y el analfabe-
tismo, la promoción de la salud, y la reducción de las desigualdades sociales y de género.
En lo que respecta al acceso a la enseñanza, el recurso a la enseñanza privada en Angola dejó de ser
un privilegio y pasó a ser una necesidad, debido a la incapacidad del sistema público de absorber a
la población estudiantil en sus actuales 8.137 escuelas públicas de enseñanza general. Incluso las po-
blaciones de bajos ingresos se ven obligadas a matricular a sus hijos en escuelas privadas, donde
muchas veces el acceso se ve limitado por la incapacidad de los padres de continuar pagando las
mensualidades de sus educandos. Las desigualdades en el acceso escolar son sustanciales entre los
Mário Adelino Miranda Guedes
Instituto de Estudios Superiores de Investigación y Postgrado
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