REDIP, Revista Digital de Investigación y Postgrado, E-ISSN: 2665-038X
¿Filosofía o Filosofías? Polémicas en torno a la academia y la Vida
manera de hacer prácticas las útiles…¨(Martí, 1991b; p.97). En el pensador cubano se funden las Filo-
sofías, las Artes y las Ciencias. Su pensamiento se mueve en los umbrales de todo conocimiento.
Es muy grande el daño que hacen los dogmas en la circulación de ideas, la manera reduccionista
a través de la cual aprendimos a pensar desde modelos pedagógicos eurocentrados, lo cual queda
evidenciado cuando en el plano subjetivo -al decir de Deleuze (1994)- el otro falta en la estructura
del mundo y comienza entonces a regir la ley sumaria del todo o nada. Entonces entramos en un
combate sin matices, nos erigimos amenazantes porque se termina la suavidad que permite ha-
bitar el mundo. Toman el control de nuestras vidas las diferencias absolutas que recuerdan las in-
soportables repeticiones y las distancias superpuestas, que reinan en los supuestos debates
filosóficos.
Jaramillo (2009) apunta a una necesidad sentida por muchos (as) intelectuales de nuestra América,
resulta impostergable pasar de las filosofías establecidas a los pensamientos itinerantes, la urgencia
de posturas filosóficas de descentramiento y avivar el sentido emancipador de esa vitalidad insusti-
tuible que es la especulación filosófica.
Filosofías desde, con y para la vida
Martí (1994) se preguntaba, de una manera muy poética, dónde comienza la vida y de qué taller sa-
limos nosotros los seres humanos (complicados y maravillosos) y entonces se respondía, que la vida
es una agrupación lenta y un encadenamiento asombroso entre todas las formas de existencia, idea
diametralmente opuesta al antropocentrismo moderno que ha llevado a la sociedad humana al caos,
al convertir la naturaleza en una mercancía más al servicio del capital extractivista. Por otro lado, con-
sideraba el intelectual cubano que eran pocos los científicos que sabían explicar de manera clara la
composición y producción de la vida y las relaciones armónicas que debían existir entre los seres hu-
manos y las demás formas de vida.
Necesitamos aprender como otras especies o seres vivos procesan información, resuelven problemas,
viven cooperativamente y en armonía. Pensar como la naturaleza es una necesidad, que debemos
cultivar desde las primeras etapas de la vida humana (Medina, 2024). Rescatar la sencillez de la vida,
lo aparentemente insignificante por cotidiano, pero que define el amor y la ternura de lo que somos.
Crear nuevas interconexiones y entretejidos para la comprensión de qué no estamos solos en este
mundo, ni nos salvaremos solos. Y la interiorización de los múltiples entramados de la existencia de
la Biosfera. Los cuales la cultura occidental ha violado y explotado de manera indiscriminada. Se trata
de volver a las cosmologías de los pueblos originarios que miles de años atrás tenían muy clara la re-
lación del ser humano con la naturaleza y el universo todo.
Monroy et.al. (2022) realizan un interesante abordaje de la actualidad y los imperativos que se
encuentran en el centro de las reflexiones filosóficas sobre las propias filosofías. Alegan que, aun-
que pensar es ya en sí una praxis, a lo largo de la historia las filosofías no se han conformado con
pensar solo como mera contemplación teórica sino que se han desplegado a través de diferentes
praxis.
La idea anterior es bastante desconocida en el acervo popular donde se realiza una igualación entre
filosofías y abstracciones. Si bien es cierto que al aparato categorial filosófico le caracteriza cierta abs-
tracción, esta particularidad es puesta en diálogo con la vida misma, en la mayoría de los cuerpos
de ideas filosóficas, con mucha nitidez en las filosofías no occidentales.
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